Feb 09 2009
∞
Existo, luego escribo
Cuando siento que no tengo nada que perder, cuando no pienso en qué pensarán, cuando no reina la necesidad atronadora y las tripas no rugen por el hambre, cuando cuelgo el pololo detrás de la puerta de mi dormitorio, entonces — sólo entonces — es cuando escribo.
Todo lo demás son desahogos.